Un sábado cualquiera la biblioteca Iberoamericana no está vacía, ni de libros, ni de personas. Varios hacen tarea, otros tantos leen. En menos de veinte minutos han entrado ocho niños, todos se dirigen al área infantil que tiene seis mesas, todas ocupadas. Con tantos futuros lectores cualquiera creería que en Guadalajara, no solo se lee, […]
¿Por qué escribir en una ciudad que no lee?
Categorías